La Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres del Valle presentó un desolador balance ante la Asamblea Departamental sobre el impacto de la actual temporada de lluvias. Según el informe oficial, desde el pasado 25 de diciembre se ha registrado el fallecimiento de 11 personas y afectaciones considerables en 27 municipios, concentrándose la mayor criticidad en el norte del departamento.
El secretario Francisco Tenorio explicó que la saturación de los suelos ha derivado en fenómenos de remoción en masa que mantienen bloqueadas diversas vías terciarias, afectando no solo la movilidad sino también la economía local, con daños reportados en cultivos y empresas avícolas. "Venimos de un fenómeno de El Niño que se debilita, pero las precipitaciones de febrero coincidirán con la primera temporada de lluvias de marzo y abril, lo que resultará en niveles de agua por encima de los registros históricos", advirtió el funcionario.
Llamado a la intervención nacional Durante la plenaria, diputados como Juan Carlos Rengifo y Daniel Hoyos destacaron la labor operativa de la Gobernación, pero enfatizaron que la magnitud de la tragedia trasciende la capacidad financiera del departamento. La asamblea coincidió en que, aunque la atención humanitaria ha sido inmediata, las obras de infraestructura y prevención a largo plazo requieren una inyección de recursos del Gobierno Nacional que hoy es considerada "indispensable".
Este informe técnico se suma a las recientes declaraciones de la gobernadora Dilian Francisca Toro, quien insiste en que la burocracia no puede retrasar la ejecución de dineros que ya están asignados para la gestión del riesgo en el país, especialmente ante el pronóstico de un trimestre con lluvias extremas.