La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ha elevado a "crítico" el balance de la actual temporada de lluvias en el país, reportando una cifra que ya supera los 30,000 núcleos familiares damnificados. El foco de la emergencia se localiza en el departamento de Córdoba, donde el 60% del territorio presenta inundaciones severas por el desbordamiento de los ríos Sinú y San Jorge. Edwin Lizarazo, líder de respuesta de la UNGRD, confirmó el despliegue de botes, helicópteros y personal de la Defensa Civil para evacuar a cientos de personas que permanecen atrapadas en sus viviendas.
La crisis ha tomado un tinte político tras las declaraciones del Presidente Gustavo Petro, quien a través de sus canales oficiales anunció una investigación exhaustiva a las empresas hidroeléctricas del país. El mandatario sostiene que la lógica de mercado de estas compañías habría agravado la situación, al supuestamente mantener los embalses en niveles máximos para garantizar la generación de energía y ventas futuras, dejando sin margen de maniobra la contención de las lluvias intensas. Según el Jefe de Estado, al abrir compuertas de manera súbita para evitar daños en la infraestructura, las empresas generaron crecientes artificiales que golpearon a las comunidades aguas abajo.
Ante esta situación, la Superintendencia de Servicios Públicos y la Superintendencia de Sociedades han recibido instrucciones de auditar técnicamente los vertimientos realizados en los últimos días. Mientras el debate sobre la responsabilidad de las eléctricas escala, la UNGRD anunció una inversión inicial de 50,000 millones de pesos para la atención de primera mano con kits de alimentación, maquinaria amarilla para despejar las más de 15 vías nacionales afectadas y refugios temporales para las familias que lo han perdido todo.