MÔs que entrenamientos y torneos, KRAFT se ha convertido en un espacio donde niños y jóvenes encuentran disciplina, propósito y comunidad. El club no solo trabaja la técnica y el rendimiento competitivo, sino que fortalece valores como el respeto, la constancia y el trabajo en equipo, pilares que trascienden la cancha.
Formación con visión integral
Durante la entrevista, el cuerpo técnico destacó que el proceso formativo no se limita al alto rendimiento. El objetivo es construir deportistas integrales, promoviendo hÔbitos saludables dentro y fuera del coliseo. La puntualidad, el compromiso académico y el acompañamiento familiar son parte esencial del modelo que impulsa el club.
Actualmente, decenas de niños y jóvenes de distintas edades hacen parte del proceso, combinando estudio y deporte bajo una estructura que busca equilibrio y proyección. Para muchos de ellos, vestir el uniforme de KRAFT significa representar a su barrio, a su colegio y a su ciudad con orgullo.
El rol de la familia y el sueƱo competitivo
Uno de los aspectos mÔs destacados en la conversación fue el papel de las familias. El respaldo de padres y madres no solo facilita la continuidad en el proceso, sino que fortalece la confianza de los deportistas. En el voleibol, como en la vida, el trabajo en equipo empieza en casa.
En cuanto a los logros, el club ha venido participando en torneos locales y regionales, consolidando su presencia en el panorama deportivo del Valle del Cauca. Pero mƔs allƔ de los trofeos, el mayor triunfo ha sido mantener a la juventud activa, enfocada y motivada.
De TuluĆ” para el Valle
āEl Valle Juegaā reafirma asĆ su propósito: visibilizar esos procesos silenciosos que construyen futuro desde los municipios. En TuluĆ”, el Club KRAFT demuestra que el talento no se improvisa, se forma con paciencia y pasión.
Porque cuando la juventud entrena con disciplina, el municipio progresa con esperanza. Y en cada remate que cruza la red, TuluƔ tambiƩn salta.