El proyecto de realce del muro de protección en el margen izquierdo del río Tuluá ha entrado en una fase decisiva con la ejecución de los anclajes estructurales y el alistamiento de 40 metros lineales de encofrado. Esta intervención técnica tiene como objetivo principal fortalecer la infraestructura de defensa ante el fenómeno de inundaciones que afecta históricamente a los sectores colindantes con el afluente.
Las labores se concentran actualmente en un tramo de 590 metros lineales, ubicado sobre la carrera 28, específicamente entre las calles 25 y 22, extendiéndose hasta la franja del ferrocarril en el barrio Trinidad. De acuerdo con las especificaciones técnicas del contrato, el muro será elevado en promedio 70 centímetros, ajuste que permitirá aumentar la capacidad de contención del cauce frente a caudales extraordinarios.
El desarrollo de la obra ha estado condicionado por la intensidad de la actual temporada de lluvias, que ha generado crecientes constantes tanto por las precipitaciones en el casco urbano como en las zonas de alta montaña. Ante este escenario hidrológico, el equipo operativo ha debido intensificar las medidas de seguridad y los turnos técnicos para asegurar la estabilidad de la estructura sin comprometer los estándares de calidad del concreto y el acero instalados.
La culminación de estas fases de anclaje y encofrado permitirá proceder con el vaciado de la estructura en los tramos listos, avanzando así en la consolidación de este corredor de protección para las comunidades de la margen izquierda de la ciudad.