El municipio de Trujillo avanza en la consolidación de proyectos clave para sus zonas rurales, enfocados en mejorar la convivencia ciudadana y la movilidad de los productores agrícolas. En una reciente jornada técnica por el corregimiento de Andinápolis y la vereda Arauca, se entregaron resultados que impactan directamente el bienestar de las comunidades campesinas.
En materia de seguridad, se oficializó la entrega de la remodelada Subestación de Policía en Andinápolis. Esta obra de infraestructura busca optimizar las condiciones para la presencia institucional en la zona alta del municipio, permitiendo una respuesta más efectiva a los requerimientos de la población rural. Según el reporte oficial, la adecuación de estas instalaciones hace parte de una estrategia integral para fortalecer la red de apoyo y convivencia en el territorio.
De igual forma, la conectividad vial recibió un impulso con la ejecución del proyecto de "Cintas Huella" en la vereda Arauca. Esta intervención en los puntos críticos de la vía es fundamental para el sector agropecuario, ya que facilita el transporte de productos y garantiza el acceso de servicios básicos a las fincas de la región. Líderes de la Junta de Acción Comunal destacaron que estas obras rurales son esenciales para potenciar el turismo local y mejorar la calidad de vida de los estudiantes que transitan diariamente por estas rutas.
Finalmente, el componente educativo también fue protagonista con la dotación de un aula presencial para el "Digicampus", una iniciativa que busca reducir la brecha digital y permitir que la juventud trujillana acceda a formación técnica y profesional sin necesidad de desplazarse fuera de su localidad.