El partido, vibrante de principio a fin, tuvo goles tempraneros, respuesta inmediata y un cierre que quedará en la memoria de las hinchadas de ambos equipos.
Muriel madruga y Guzmán responde para América
El duelo arrancó con un aviso temprano: al minuto 3, el VAR llamó al árbitro para indicar penal por mano de Omar Bertel dentro del área. A los 6 minutos, Luis Fernando Muriel cambió la pena máxima por gol con un remate cruzado junto al palo izquierdo, poniendo el 1-0 y dando confianza al local.
Junior dominó los primeros instantes, con Muriel muy activo y cercano al segundo. América, en cambio, fue creciendo con el paso de los minutos y encontró justicia a los 27 minutos, cuando Yeison Guzmán emparejó con un zurdazo rasante desde fuera del área tras una gran asistencia de Josen Escobar.
Antes del descanso, el palo le negó el segundo a los visitantes tras un remate peligroso de Lucumí, manteniendo la igualdad.
Un cierre para el recuerdo
En el segundo tiempo, el juego se tornó más parejo y con chances para ambos lados. Junior volvió a generar peligro, con Muriel y después con Paiva y Sarmiento erigiéndose como amenazas constantes. Sin embargo, ninguna jugada logró romper la igualdad hasta el cierre.
Ya en el tiempo añadido, cuando parecía que el 1-1 quedaba inamovible, un error defensivo terminó con un penal señalado a favor de Junior por una falta de Andrés Mosquera sobre Guillermo Paiva. En el minuto 101, Teófilo Gutiérrez asumió la responsabilidad y con temple convirtió el gol del triunfo para desatar la fiesta en Barranquilla.
Triunfo que pesa y deja huella
Con este resultado, Junior suma tres puntos de oro frente a un rival directo y vuelve a alimentar su ilusión en el campeonato, mientras que América lamenta dejar escapar una igualdad que tenía prácticamente asegurada.
Un clásico para el recuerdo, con drama, goles y un desenlace que solo el fútbol puede escribir.