Con apenas 21 años y nacido en Santander de Quilichao (Cauca), Holguín firmó el triunfo más importante de su joven carrera en una de las pruebas más exigentes y espectaculares del calendario internacional.
Un descenso de precisión y valentía
Desde el sector de Cerro Alegre, el colombiano desplegó técnica, sangre fría y una lectura perfecta del trazado. En los 1.600 metros de recorrido descendió por calles estrechas, escaleras empinadas, muros tipo wallride y hasta atravesó el interior de una vivienda antes de ejecutar un salto limpio hacia la siguiente sección del circuito.
Su tiempo final, 2:15.43, fue suficiente para imponerse ante una parrilla de élite internacional. El francés Adrien Loron terminó segundo (2:16.22) y el chileno Felipe Agurto completó el podio (2:17.72).
Holguín confesó que el tramo más complejo fue el de las escaleras, aunque destacó el impulso del público como un motor adicional en cada metro del descenso.
Colombia vuelve a reinar
El último colombiano en ganar esta competencia había sido Marcelo Gutiérrez, referente histórico del downhill latinoamericano, quien se impuso hace más de una década. Desde entonces, el título había quedado en manos de corredores como Tomáš Slavík, Lucas Borba y Pedro Ferreira.
El triunfo de Holguín no solo rompe una sequía: marca el inicio de una nueva generación que toma la posta con ambición y talento.
El futuro acelera
Esta válida abre la temporada internacional y posiciona al joven caucano como uno de los nombres a seguir en el circuito mundial. Colombia, tierra de escaladores en ruta, también demuestra que sabe descender sin miedo cuando la ciudad se convierte en pista.
En Valparaíso, la gravedad jugó a favor de un colombiano. Y el mundo del downhill volvió a mirar hacia el tricolor.