El alcalde de Tuluá, Gustavo Vélez, explicó que las decisiones sobre las edificaciones afectadas por el terremoto se tomarán con base en los estudios realizados por técnicos y especialistas.
En aquellos inmuebles que representen una amenaza de colapso, la Administración Municipal solicitará su demolición o, de ser necesario, realizará una demolición controlada con sus propios equipos.
Uno de los casos que genera mayor preocupación es el de la antigua cárcel de Tuluá, conocida como la Cárcel Vieja. Vélez, desde su perspectiva como ingeniero civil, manifestó que personalmente optaría por demolerla, aunque reconoció que el inmueble hace parte del patrimonio histórico y cultural del municipio.
Mientras avanzan las evaluaciones, también se trabaja en alternativas para apoyar a los afectados. El mandatario destacó el respaldo de la Cámara de Comercio y anunció la posibilidad de establecer un banco de materiales, posiblemente en el Coliseo de Ferias, para fortalecer la capacidad de respuesta ante la emergencia.
Además, la Gobernación del Valle del Cauca ya realizó un primer aporte de 120 sacos de cemento, mientras el municipio prepara recursos para adquirir más materiales.
Vélez hizo un llamado a la solidaridad del sector privado, comerciantes, empresarios y ciudadanía para sumar esfuerzos y ampliar la ayuda a las familias afectadas.

