La Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres del Valle del Cauca ha emitido una declaratoria de alerta máxima tras el informe técnico que confirma un fenómeno climático atípico en la región. Según Francisco Tenorio, secretario de la dependencia, el departamento enfrenta actualmente un "choque de frentes fríos" provenientes del sur y el norte del continente, los cuales se han "enganchado" de manera prematura con la temporada de lluvias habitual del mes de marzo.
Este escenario elimina cualquier posibilidad de tregua climática, ya que la humedad constante está generando una saturación crítica en los suelos de las zonas de ladera. La mayor preocupación se centra en el centro del Valle, particularmente en el municipio de Trujillo, donde la topografía accidentada y la fragilidad de las vías terciarias ya registran los primeros estragos.
Por su parte, en Tuluá, el monitoreo del río homónimo es constante ante el riesgo de crecientes súbitas que puedan afectar los barrios ribereños. El Gobierno Departamental ha dispuesto un banco de maquinaria pesada para realizar intervenciones preventivas en puntos críticos y ha instado a los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo a mantener activos los planes de evacuación y los sistemas de alertas tempranas.


