El inicio del Mundial 2026 no ha sido el esperado para las selecciones sudamericanas. Luego de los primeros partidos de la fase de grupos, la Conmebol acumula más dudas que certezas, con resultados que han encendido las alarmas entre aficionados y analistas.
La situación más delicada la vive Ecuador, que cayó 1-0 frente a Costa de Marfil en el Grupo E y quedó obligado a reaccionar en sus próximos compromisos para mantener vivas sus aspiraciones de clasificación.
Brasil tampoco logró cumplir las expectativas. La selección dirigida por Carlo Ancelotti empató 1-1 frente a Marruecos en un partido donde mostró dificultades para generar juego ofensivo y romper la sólida estructura defensiva de los africanos.
Uruguay, por su parte, tampoco pudo pasar del empate. La Celeste igualó 1-1 frente a Arabia Saudita en el Grupo A, dejando interrogantes sobre su funcionamiento colectivo y su capacidad para imponer condiciones ante rivales de menor tradición mundialista.
La derrota más contundente la sufrió Paraguay. La Albirroja fue superada ampliamente por Estados Unidos, que se impuso 4-1 y dejó a los guaraníes contra las cuerdas en la lucha por avanzar a la siguiente ronda.
Ante este panorama, todas las miradas se centran ahora en Argentina y Colombia, las dos selecciones sudamericanas que aún no han debutado. La Albiceleste enfrentará a Argelia, mientras que la Tricolor hará lo propio frente a Uzbekistán con la misión de comenzar con victoria y devolver la confianza al fútbol sudamericano.


