En un duelo de gigantes, la Selección de Francia se impuso 2-1 ante Brasil en un amistoso vibrante disputado en Estados Unidos, dejando sensaciones opuestas de cara al Mundial 2026.
El equipo dirigido por Didier Deschamps mostró carácter, jerarquía y una identidad clara: atacar sin miedo. Desde el inicio, Francia tomó el control y encontró en Kylian Mbappé a su gran bandera. El delantero, sin rastros de su lesión, firmó un gol de alta categoría al minuto 31 tras una asistencia precisa de Ousmane Dembélé, definiendo con clase para el 1-0.
El partido cambió de tono en el segundo tiempo. Una expulsión de Dayot Upamecano dejó a Francia con diez hombres, pero lejos de replegarse, respondió con fútbol. A los 65 minutos, una brillante transición terminó en los pies de Hugo Ekitike, quien amplió la ventaja con una definición contundente.
Brasil, dirigido por Carlo Ancelotti, reaccionó tarde. El descuento llegó al minuto 78 gracias a Bremer, pero no fue suficiente para evitar la caída. Las figuras ofensivas como Vinícius Júnior y Raphinha no lograron marcar diferencia, dejando dudas en un momento clave.
Más allá del resultado, el mensaje es claro: Francia sabe sufrir y competir incluso en inferioridad numérica. Brasil, en cambio, deberá ajustar piezas si quiere llegar con peso real a la cita orbital.
Y hay un detalle que resuena hasta Colombia: Mbappé está listo… y afilado.


