Atlético Nacional salió decidido a buscar la remontada en el estadio Atanasio Girardot, pero se encontró con un Junior sólido, ordenado y respaldado por una importante dosis de fortuna. Durante la primera mitad, el conjunto verdolaga dominó las acciones y estrelló dos balones en los palos, primero con Milton Casco y luego con Alfredo Morelos.
A pesar del asedio, Junior logró mantener la ventaja obtenida en Barranquilla. Nacional generó numerosas aproximaciones, pero careció de precisión frente al arco rival y solo logró inquietar en contadas ocasiones.
La emoción llegó en el segundo tiempo cuando Edwin Cardona abrió el marcador al minuto 55 para el equipo antioqueño, alimentando la ilusión de una remontada histórica. Sin embargo, el panorama se complicó cuando Alfredo Morelos desperdició un penalti sancionado tras revisión del VAR.
Las polémicas arbitrales también marcaron el compromiso, incluyendo una posible mano dentro del área de Junior que no fue considerada penal por el juez central. Aun así, el resultado global nunca estuvo realmente en peligro para el equipo dirigido por Alfredo Arias.
Con el pitazo final, Junior celebró un nuevo título liguero y confirmó una campaña sobresaliente, construida sobre una contundente actuación en la final. El conjunto barranquillero suma así su duodécima estrella y se consolida entre los grandes protagonistas del fútbol colombiano.


