Manchester City volvió a celebrar en el mítico estadio Wembley tras imponerse por la mínima diferencia ante Chelsea en una final cerrada, intensa y marcada por la paciencia táctica de los dirigidos por Pep Guardiola.
Aunque el compromiso tuvo pocas oportunidades claras de gol, el conjunto ciudadano mostró mayor control del juego y terminó inclinando la balanza en los minutos finales gracias a Antoine Semenyo, quien apareció en el momento decisivo para marcar el único tanto de la noche.
Chelsea intentó competir y resistir el dominio del City, pero nunca logró encontrar profundidad suficiente para incomodar realmente a los campeones. El equipo londinense terminó cediendo terreno con el paso de los minutos y volvió a quedarse corto en una temporada irregular.
Para Manchester City, la conquista representa la octava FA Cup de su historia y la tercera bajo el mando de Pep Guardiola, quien continúa ampliando su legado en el fútbol inglés.
La celebración en Wembley también mantiene viva la ilusión de un nuevo doblete para los ‘citizens’, que aún siguen en la pelea por el título de la Premier League.
Ahora, el City enfocará toda su energía en el cierre del campeonato inglés, donde enfrentará a Bournemouth y Aston Villa en los partidos que definirán si Guardiola suma otra liga a su impresionante colección.


