La última etapa, entre Lugones y Oviedo, fue un pulso de resistencia y carácter. Aunque la jornada la ganó el mexicano Edgar Cadena, fue Nairo quien defendió con valentía el liderato en la clasificación general, resistiendo los ataques constantes en los kilómetros finales.
En los últimos cinco kilómetros, el boyacense se aferró a su experiencia. Adriá Pericas intentó romper la carrera con varios ataques, pero Quintana respondió con inteligencia, manteniéndose firme hasta cruzar la meta y asegurar el título.
El campeonato se selló con un tiempo total de 14 horas, 30 minutos y 46 segundos, sumando así una nueva joya a su palmarés. No es un título cualquiera: es el tercero en la Vuelta a Asturias, tras los conseguidos en 2017 y 2021.
Este triunfo cobra aún más valor al confirmarse como parte de su última temporada como profesional. Nairo, uno de los ciclistas más importantes en la historia de Colombia, se despide dejando una huella imborrable: campeón del Giro de Italia 2014, de la Vuelta a España 2016 y protagonista en las grandes carreras del mundo.
Hoy, más que una victoria, es un cierre perfecto. Una historia que no se apaga… se convierte en legado.


