La sexta etapa del Tour de Francia, con 186 kilómetros de recorrido y el mítico ascenso al Tourmalet como principal desafío, comenzó a definir las diferencias entre los candidatos al título.
El gran protagonista fue Tadej Pogacar, quien lanzó un demoledor ataque en las duras rampas del Tourmalet y dejó sin respuesta a sus principales rivales. El esloveno rompió el grupo de favoritos, dejó atrás a Jonas Vingegaard y cruzó la meta en solitario para consolidarse como el gran referente de la carrera.
El intenso ritmo impuesto por el UAE Team Emirates también pasó factura a varios corredores, entre ellos el entonces líder Torstein Traaen, el colombiano Sergio Higuita y Harold Tejada, quien perdió terreno en la lucha por la clasificación general.
Quien sí respondió fue Egan Bernal. El campeón del Tour de Francia 2019 resistió durante gran parte del ascenso junto al grupo de favoritos y terminó la etapa en la undécima posición, a 4 minutos y 47 segundos del vencedor.
Gracias a esa actuación, el colombiano escaló 15 posiciones en la clasificación general y ahora ocupa el puesto 11, quedando a poco más de nueve minutos de Pogacar y muy cerca de ingresar al Top 10.
Al finalizar la jornada, Bernal reconoció la dureza del recorrido, pero se mostró satisfecho con su rendimiento.
"Di lo mejor que tenía. Intenté aguantar el ritmo hasta donde pude. Me siento bien; el problema es que el ritmo que llevan los favoritos hace parecer que uno va mal, pero realmente todos íbamos muy fuerte", aseguró el ciclista del INEOS Grenadiers.
Este viernes el Tour afrontará una etapa más favorable para los velocistas, con un recorrido de 175 kilómetros entre Hagetmau y Burdeos, antes de regresar nuevamente a la alta montaña.


