El conjunto dirigido por Lucas González salió al terreno de juego con la obligación de revertir el marcador adverso y desde el primer minuto tomó el control del partido. La presión alta y el dominio territorial fueron las principales armas del equipo ibaguereño, que empujó a su rival contra su propio arco.
La insistencia del Tolima tuvo recompensa al minuto 38, cuando Junior Hernández apareció con un potente remate para abrir el marcador y empatar la serie global, desatando la ilusión en las tribunas del estadio.
En la segunda parte el guion del partido se mantuvo. Tolima siguió atacando y buscando el gol de la clasificación, mientras que O’Higgins apostó por resistir y aprovechar los contragolpes para intentar sorprender.
Cuando el partido parecía encaminado hacia un desenlace tenso, llegó la jugada decisiva. Al minuto 87, tras una rápida transición ofensiva, Jader Valencia dejó atrás al arquero rival y asistió a Juan Torres, conocido como “Tatay”, quien solo tuvo que empujar el balón al fondo de la red.
La acción generó suspenso por una revisión del VAR por posible fuera de lugar, pero finalmente el gol fue validado y el estadio explotó de emoción.
Con el 2-0 en el marcador, Tolima supo manejar los minutos finales y resistió los intentos desesperados del equipo chileno hasta asegurar una victoria histórica que lo instala en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026, llevando nuevamente al fútbol colombiano a la élite del continente.


