El Mercedes-Benz Stadium de Atlanta será el escenario de uno de los partidos más llamativos de la jornada. Argentina, vigente campeona del mundo, llega tras una clasificación dramática en la que necesitó el tiempo suplementario para derrotar 3-2 a Cabo Verde, en un compromiso que dejó interrogantes sobre el rendimiento defensivo del equipo de Lionel Scaloni.
Aunque Lionel Messi volvió a ser determinante, el desgaste físico del capitán, que disputó los 120 minutos del encuentro anterior, será uno de los aspectos a seguir. La selección argentina buscará recuperar la solidez que mostró en la fase de grupos para mantenerse en la lucha por conquistar su cuarta Copa del Mundo.
Del otro lado estará un Egipto que continúa escribiendo la página más brillante de su historia en los mundiales. Los dirigidos por Hossam Hassan eliminaron a Australia en la tanda de penales y llegan fortalecidos tras superar por primera vez la fase de grupos y alcanzar esta instancia del torneo.
Todas las miradas estarán puestas en Mohamed Salah. El delantero del Liverpool llega motivado y muy cerca de convertirse en el máximo goleador histórico de la selección egipcia, récord que actualmente pertenece a su entrenador. Aunque arrastra algunas molestias físicas, se espera que sea titular en un equipo que sueña con seguir sorprendiendo.
El encuentro también enfrentará a dos de las máximas figuras del fútbol mundial: Lionel Messi y Mohamed Salah, protagonistas de un duelo que promete emociones y que podría definir el futuro de dos selecciones con objetivos muy distintos, pero con la misma ilusión de seguir avanzando en el Mundial.


