En una competencia cargada de intensidad, las selecciones masculina y femenina de Colombia demostraron que el waterpolo nacional atraviesa un momento brillante, impulsado en gran parte por el talento del Valle del Cauca.
El equipo masculino se consagró campeón del clasificatorio con una campaña impecable, manteniéndose invicto de principio a fin. La final ante Puerto Rico fue un auténtico thriller deportivo: un cerrado 12-11 que se definió en los últimos segundos, desatando la euforia en las tribunas.
La base del equipo tuvo un fuerte acento vallecaucano, con 8 de los 14 jugadores aportando a este logro colectivo. Entre ellos, el portero Camilo Camacho brilló con luz propia, siendo elegido como el mejor jugador de la final. Su liderazgo bajo el arco fue clave en el momento decisivo.
Por su parte, la selección femenina también dejó huella. Con carácter y disciplina, se quedó con la medalla de bronce tras vencer a Cuba en un vibrante 13-12, en uno de los partidos más emocionantes del torneo.
El equipo contó con 7 jugadoras del Valle del Cauca, consolidando el protagonismo regional en el crecimiento de esta disciplina. La portera Isabella Chamorro fue reconocida como la mejor jugadora del partido, reflejando el nivel competitivo de un grupo que ya mira con ambición el próximo reto internacional.
Detrás de este logro, el respaldo institucional ha sido clave. Indervalle y la Gobernación han fortalecido procesos que hoy dan frutos en la élite deportiva.
Colombia ya tiene su cupo… y más que eso, tiene un equipo que sueña en grande. En Santo Domingo 2026 no solo competirán: irán a buscar la historia.


