En el imponente Estadio Rommel Fernández, más de 2.000 jóvenes atletas de 15 países dieron inicio a una fiesta deportiva donde el talento apenas comienza a florecer. Colombia llegó con una delegación robusta de 184 deportistas, respaldados por procesos formativos que hoy empiezan a dar frutos.
La tricolor no solo compite… propone. Viene de ser protagonista histórico en estas justas, con tres subcampeonatos consecutivos, y en esta edición busca consolidar ese legado con una nueva generación que mezcla disciplina y ambición.
Y el primer grito de gloria no tardó en llegar. Valery Rubio se convirtió en la primera campeona dorada para Colombia en Panamá 2026, dominando la categoría de los 43 kg en lucha libre femenina. Su camino fue una demostración de carácter: victorias contundentes, inteligencia táctica y una final resuelta con autoridad para colgarse el oro.
Pero la historia no se escribe sola. También brillaron Cherian Nieva y Juan Sevilla, quienes aportaron medallas de bronce en sus respectivas categorías, sumando al inicio de un medallero que ya empieza a tomar color tricolor.
Con 3 oros y 3 bronces, Colombia se ubica en la cuarta posición del medallero general. Un arranque sólido que confirma que el relevo generacional no es promesa… es presente.
Panamá no solo es sede, es testigo. Porque cuando la juventud colombiana compite, no solo busca medallas… construye futuro.


