El conjunto inglés golpeó primero con la inspiración de Jude Bellingham, quien marcó dos goles en apenas dos minutos durante la primera mitad para poner en ventaja a los europeos. Antes del descanso, Julián Quiñones descontó para México y mantuvo vivas las esperanzas del equipo local.
En el segundo tiempo, Inglaterra sufrió la expulsión de Jarell Quansah, situación que cambió el rumbo del compromiso. Sin embargo, Harry Kane amplió la diferencia desde el punto penal para colocar el 3-1.
México reaccionó nuevamente con un penal convertido por Raúl Jiménez y se lanzó al ataque durante los minutos finales en busca del empate. Pese a la presión constante y el apoyo de su afición, la defensa inglesa resistió hasta el pitazo final.
Con este triunfo, Inglaterra dejó en el camino al país anfitrión y aseguró su presencia en los cuartos de final, donde buscará seguir avanzando en su sueño de conquistar el título mundial.


