En lo que las autoridades han calificado como una muestra de la astucia criminal para evadir los controles, uniformados del servicio de reacción bancaria de la Estación de Policía Tuluá lograron la captura en flagrancia de un joven de 24 años. El procedimiento, que inició como una verificación de rutina por sospecha de fleteo, terminó con el hallazgo de un arma de fuego oculta en un lugar poco convencional: la suela de un zapato.
La alerta se encendió en el centro de la Villa de Céspedes gracias a la oportuna información de la ciudadanía. Habitantes y comerciantes del sector bancario reportaron la presencia de motocicletas con parrillero hombre que realizaban recorridos circulares y sospechosos, una conducta típica en la fase de "marcación" de víctimas de fleteo.
Ante el llamado, las unidades motorizadas activaron un plan candado en el perímetro financiero, logrando interceptar una motocicleta marca Yamaha SZ 16R, de colores azul y gris. El conductor, cuya descripción física coincidía plenamente con los reportes ciudadanos, fue requerido por los uniformados para un registro preventivo.
Durante la identificación inicial, el sujeto mostró un nerviosismo extremo, evitando responder las constantes llamadas que ingresaban a su teléfono celular. Si bien en la requisa superficial a sus pertenencias y al vehículo no se halló nada ilegal, los agentes notaron un detalle crucial: el ciudadano presentaba una evidente dificultad al caminar y una asimetría en su calzado.
Bajo la sospecha de que podría transportar algún elemento ilícito, fue trasladado a las instalaciones de la estación de policía. Allí, tras solicitarle que se retirara el calzado para verificar su estado de salud y el motivo de su cojera, los policías descubrieron una caleta artesanal en la suela del zapato izquierdo. Dentro de la cavidad, se encontraba oculto un arma de fuego tipo revólver, calibre 38, totalmente cargado y listo para ser disparado.
El capturado, de quien se investiga si hace parte de alguna banda dedicada al hurto de usuarios financieros en el centro y norte del Valle, fue dejado a disposición de la Fiscalía General de la Nación. Deberá responder por el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego.
El Coronel Jaime Hernán Rey, comandante del Segundo Distrito de Policía Tuluá, resaltó la importancia de la denuncia ciudadana: "La pericia de nuestros hombres permitió neutralizar lo que pudo ser un hecho lamentable para algún ciudadano que realizaba sus transacciones. Seguimos reforzando la seguridad bancaria con dispositivos especiales en todo el municipio".
La Policía Nacional recordó a la comunidad que el servicio de acompañamiento para el traslado de altas sumas de dinero es totalmente gratuito y puede solicitarse a través de la línea de emergencia 123 o directamente con los uniformados apostados en las zonas bancarias.


