Bogotá rugió de felicidad y Santa Fe recuperó la memoria justo cuando más lo necesitaba. El equipo cardenal mostró autoridad, contundencia y carácter para pasar por encima de un América irreconocible, sin reacción y completamente superado en cada línea del campo.
El primer tiempo fue el inicio de la pesadilla escarlata. Santa Fe golpeó en el momento exacto y aprovechó un grave error defensivo para abrir el marcador con Hugo Rodallega, que apareció como un cazador dentro del área.
A partir de ahí, el león no soltó a su presa.
Antes del descanso llegó el segundo golpe. Rodallega transformó un penalti con potencia y precisión para el 2-0, encendiendo El Campín y dejando a América contra las cuerdas.
En el complemento, Santa Fe convirtió el partido en una exhibición. El propio Rodallega volvió a ser protagonista con una asistencia brillante que terminó definiendo Nahuel Bustos para el tercer gol de la noche.
América intentó reaccionar tarde y alcanzó a estrellar dos balones en los palos, pero jamás encontró fútbol ni claridad para competir. Cada ataque cardenal parecía más peligroso y el cuarto tanto era cuestión de tiempo.
Y llegó nuevamente por intermedio de Hugo Rodallega.
El delantero selló su noche soñada con otro gol para decretar el 4-0 definitivo y firmar una actuación memorable que deja a Santa Fe instalado en semifinales como uno de los equipos más fuertes del campeonato.
Mientras el cardenal celebra una clasificación aplastante, América se despide de la Liga dejando muchas dudas y una goleada difícil de olvidar.


