Fue tal la contundencia del ataque sicarial, que este hombre, de 24 años de edad, murió en el lugar de los hechos.
Este crimen se suma a una serie de homicidios que se han registrado en las últimas semanas en la Villa de Céspedes, que ya dejan varias víctimas fatales.
Además, también en el municipio de Tuluá han sido perpetrados sendos ataques contras establecimientos de venta de productos cárnicos, el último de ellos ocurrió el pasado martes en horas de la mañana cuando un desconocido disparó repetidas veces contra la fachada y las vitrinas de un reconocido local comercial ubicado en la calle 22 con carrera 23, del barrio Palobonito. En ese ataque no hubo personas fallecidas, afortunadamente. Sin embargo, crece la preocupación por este tema.
Igualmente, esta semana se registró el homicidio de un líder indígena de la comunidad Misak, en zona montañosa del municipio de Tuluá, hecho que es materia de investigación, pero que recrudece nuevamente la ola de asesinatos e incremente el número de víctimas en esa zona del centro del departamento del Valle del Cauca.


