El equipo INEOS Grenadiers confirmó que Bernal hará su debut en Europa en la Faun-Ardèche Classic, competencia de un día que suele ser escenario para corredores explosivos y con capacidad de responder en subidas cortas pero exigentes. Esta prueba, tradicional en el calendario francés, servirá como primer termómetro para medir sensaciones tras su preparación inicial de temporada.
Sin descanso, el colombiano también tomará la partida en la Faun Drôme Classic, programada apenas un día después. Con un recorrido cercano a los 189 kilómetros, esta carrera presenta un perfil ondulado, con constantes ascensos y tramos técnicos que premian la resistencia, la inteligencia táctica y la capacidad de recuperación. Son clásicas que no se ganan solo con potencia: se definen con lectura estratégica y sangre fría en los kilómetros finales.
Bernal afrontará estas pruebas acompañado por una nómina sólida que incluye a Axel Laurance, Lucas Hamilton, Brandon Rivera, Bob Jungels, Andrew August y Jack Haig. La escuadra británica apuesta por un bloque equilibrado, capaz de proteger al líder y responder a los ataques en momentos clave.
Uno de los elementos simbólicos más relevantes será el maillot de campeón nacional que lucirá el bogotano en territorio europeo. El título, que defendió con éxito esta temporada en Colombia, no solo representa su vigencia deportiva, sino también un mensaje claro: está listo para competir al más alto nivel.
Pero el 2026 de Bernal no solo se escribe en la carretera. El colombiano fue nominado a los Premios Laureus en la categoría Regreso del Año, un reconocimiento reservado para deportistas que han superado adversidades y han vuelto a brillar. La nominación cobra mayor significado tras su temporada 2025, en la que coronó su renacer competitivo con una victoria memorable en la Vuelta a España.
Esa conquista no solo reafirmó su talento, sino que confirmó algo más profundo: la fortaleza mental de un ciclista que supo reconstruirse desde la dificultad y transformar la adversidad en impulso.
Las clásicas francesas serán apenas el primer capítulo de un calendario más ambicioso. Son carreras que exigen intensidad desde el primer kilómetro y donde cada error se paga caro. Para Bernal, representan la oportunidad de afinar ritmo, recuperar sensaciones en el pelotón europeo y comenzar a trazar el camino hacia objetivos mayores en la temporada.


